domingo, 19 de junio de 2011

El club de los siete (más uno).

Como en aquella famosa película de John Hughes (El Club de los Cinco, 1985), Community explora las relaciones interpersonales de, en este caso, siete personajes completamente diferentes entre sí, cuyas vidas se verán enriquecidas y motivadas gracias a la estrecha, y no siempre, productiva relación que surgirá entre ellos. Hughes utilizó, muy hábilmente, el encierro obligatorio de los protagonistas en una sala de castigo de un instituto, para obligar a los personajes a interactuar entre ellos. Community emplea un recurso muy parecido, siendo en este caso la creación de un grupo de estudio de una universidad para adultos, la que obligará esta vez a juntar a los personajes, precipitándo a los unos contra los otros, sacando de esa jaula de locos las situaciones más divertidas y disparatadas posibles. Hasta aquí el punto en común entre ambas historias, y probablemente con cualquier otra, ya sea cinéfila o seriéfila. Las demás coincidencias que Community pueda tener con cualquier otra situación o contenido audiovisual de carácter artístico son pura casualidad, o una mera incursión del destino divirtiéndose un poco y jugando al juego de los espejos distorsionados, ¿O quizá no?...

lunes, 13 de junio de 2011

Doctor 6 ½

Finalizada la primera tanda de episodios de la sexta temporada de Doctor Who, las primeras sensaciones no pueden ser más positivas. Lo primero que quiero dejar claro es que soy un gran fan de la serie (un Whovian declarado, vamos), y por ello no pienso frenar para nada mi entusiasmo a la hora de resaltar, tal vez en exceso, todo aquello que se me antoje o crea oportuno, dejando claro en cada frase, y hasta en cada acento, lo mucho que me hace disfrutar esta serie con cada uno de sus episodios y temporadas. Una vez puestas mis cartas (y mis intenciones) sobre la mesa, y partiendo de la base que mi objetividad estará totalmente coaccionada por mi idealizada visión de la serie, doy paso al resumen de lo que han sido para mí estos siete nuevos episodios de nuestro Doctor seriéfilo favorito (con permiso del Dr. Fleischman de Northern Exposure). Pongamos en marcha el vórtice del tiempo, y viajemos hasta el inicio de los primeros capítulos de la sexta temporada….. (Ahora se oye el sonido de la Tardis poniéndose en funcionamiento)…

miércoles, 8 de junio de 2011

Crematorio y ¿Qué fue de Jorge Sanz? Españoladas con clase.

En este último año, Canal plus ha dado otro paso más de gigante en su afán de hacernos llegar ficciones de calidad, embarcándose esta vez en la creación de series de producción propia (os juro que no me pagan, ya quisiera). De esta manera ya no sólo se dedican a traernos las mejores series del panorama actual, centrándose especialmente en las de la cadena HBO (con la cual tienen un muy estimulante y productivo acuerdo), sino que también se han fijado como meta a corto y largo plazo, la creación de sus propias series siempre en la línea (tanto de calidad como de producción, en la medida de lo posible) de dicha cadena de pago americana. Precisamente de esa iniciativa nació hace ya unos cuantos meses la comedia ¿Qué fue de Jorge Sanz?, y poco después la mini serie dramática Crematorio. Dos ficciones con formatos y recursos muy diferentes a lo que estábamos acostumbrados a ver en España (principalmente en las cadenas generalistas), y que llegaron con la sólida intención de hacernos creer que otro tipo de ficción es posible en nuestro país, ¿lo habrán conseguido? Veámoslo…

sábado, 4 de junio de 2011

Hablemos en Serie en la blogosfera.

Hoy toca un poco de autobombo. He pensado ¿Si Antena 3 lo hace constantemente en sus telediarios? ¿Porqué no voy a hacer yo lo mismo aquí? Bueno, no os preocupéis, tampoco va a ser para tanto. Más que alabarme a mí mismo lo que voy a hacer es resumir y concretar toda la información con respecto al blog para poder hacérosla llegar de una manera más ordenada y eficaz.

Como muchos sabréis, las redes sociales se han apoderado de nuestras vidas, y ahora parece que si estas fuera de ellas tu vida vale menos que la de un fantasma. Lo cierto es que, más que imprescindibles, lo que sí son es muy útiles, y por ello Hablemos en Serie ha querido llegar un poco más lejos en su intento de acercarse más a todos vosotros, haciéndose presente, tanto en Twitter (como watanabeseries), como recientemente en Facebook (usando el mismo nombre que el del blog).

Mi presencia en Twitter, es más inmediata, permitiéndome principalmente el poder hablar de tú a tú con todos vosotros, e intercambiar impresiones, dudas y todo tipo de cosas que se me pasan por la cabeza de una manera más directa y cercana. Como ya algunos os imaginareis y otros muchos ya conocéis desde hace tiempo, la mayoría de temas que comento son principalmente: el tema de las series, y en menor medida (pero no por ello menos importantes) el del cine, el de la música, y muchos otros, casi todos ellos relacionados esencialmente con la cultura y el arte en general.

Por el contrario, los que os acerquéis por la cuenta del blog de Facebook (que espero que seáis muchos más a partir de ahora), lo que os encontrareis mayormente serán noticias, tráileres, fotos y todo tipo de curiosidades (normalmente con mis comentarios al respecto), eso sí, siempre relacionados con el mundo de la series. De esta manera Facebook se convierte en un estupendo complemento del blog que espero os acabe gustando tanto como el propio blog.

Aprovecho la ocasión para recordaros que podéis encontrar aquí todas mis colaboraciones para la página web de cine LOQUEYOTEDIGA, y deciros que, desde hace algún tiempo, en la página  web de cultura “Paperblog” (en su sección de televisión), también se publican las mismas entradas que en el blog.

Un saludo a todos, y gracias por hacer de Hablemos en Serie un lugar mejor y más grande.

Nos vemos en la blogosfera.

martes, 31 de mayo de 2011

Unos pilares poco consistentes.

Los Pilares de la Tierra, además de ser un best seller de Ken Follett (que, por cierto, no he leído), también es una mini serie de ocho episodios de la cadena Starz (que sí he visto). He aquí la mínima información que se requiere para poder seguir leyendo este post sin trampa ni cartón. Adaptar un tocho como ese a la pequeña pantalla, evidentemente no es una tarea tan complicada como levantar una catedral, pero sí tiene su dificultad, y más aún si se pretende hacerlo con ciertas garantías de éxito,  ya sean de índole artística o simplemente si se hace con la única finalidad de captar más espectadores. Además, si no se dispone del dinero necesario para convertir el libro de Follett en una súper producción de gran alcurnia, se corre el riesgo de caer en la cutrez, siendo este último punto una de las cosas más importantes a la hora de ponerse manos a la obra con una ficción de tal envergadura y gran repercusión mediática, ¿se habrá logrado? Veámoslo…

viernes, 27 de mayo de 2011

Mi primer paseo por el Ala Oeste.

Siempre se ha dicho que una de las grandes series de finales de los noventa es El Ala Oeste de la Casa Blanca. Nunca falta en ninguna lista de las mejores series de la historia, y nunca sobra en ningún buen coloquio sobre grandes ficciones audiovisuales en general o de productos televisivos en particular; vamos, que según dicen los que la han visto y disfrutado ya, es “Bocatto di cardinale”. Con esta aureola de grandeza que la envuelve allí donde te la puedas encontrar, era prácticamente obligatorio para un seriéfilo empedernido como yo, pasar por ella antes o después, para comprobar a qué se debe tanta alabanza hacia ella, y si, efectivamente, es oro todo lo que reluce. Una vez encontrado el momento adecuado, las ganas de embarcarse en un proyecto tan longevo (siete temporadas), y una copia algo más que decente, ya no había escusa alguna, El presidente Bartlet y su tropa me esperaban con las puertas abiertas de La Casa Blanca…

lunes, 23 de mayo de 2011

Colaborando en serie. Downton Abbey.

La ficción inglesa está que se sale”. Esta es una de las frases que más se oyen por estos lares en los últimos años. Aunque no comparto al cien por cien esa afirmación (no por llevar la contraria sino más bien por una apreciación puramente personal), lo que sí es cierto es que la mayoría de series provenientes de allí son productos de una calidad excelente, siempre muy interesantes en su concepto, y todas ellas desprovistas de todo tipo de artificios y miramientos de cara a la galería. Downton Abbey es uno de los mejores ejemplos de esto que digo, y sin duda uno de los mayores éxitos exportados por la patria de Los Beatles en los últimos tiempos.  Personalmente me ha parecido una auténtica delicia de serie. Ya sea porque visualmente es muy atractiva, o porque sus tramas y personajes entrecruzados son pura adicción en vena, la nueva “Arriba y abajo” del siglo veintiuno (considerando a ésta como tal y no a la secuela-remake estrenada ese mismo año) ha logrado cautivarme por completo en apenas siete episodios que ha durado su primera temporada. Todas esas sensaciones positivas que me ha dejado el visionado de la serie son las que he tratado de trasmitir, de la manera más fiel posible, en el último artículo publicado en mi segunda casa (página web) seriéfila LOQUEYOTEDIGA. Ya saben, Vayan y lean…

sábado, 14 de mayo de 2011

Mi balanza amor-odio con Showtime. 2ª Parte: Odio.

Después de comentar lo mejor de la cadena SHOWTIME, o mejor dicho, lo que más me gusta de ella (siempre en mi humilde opinión), hoy toca sacar el bate de beisbol y darle caña de lo lindo destacando de manera esencial, y sin concesiones, lo peor que nos suelen dejar sus series.

Si hay algo que caracteriza al canal es la poca fiabilidad de sus productos, que suelen darnos con mucha frecuencia, tanto grandes momentos dignos de aplausos y alabanzas, como igualmente, y en muchas más ocasiones de las que nos gustaría, desastrosas situaciones, tramas, o personajes, que nos irritan, o nos aburren, o que, directamente, nos sacan de quicio. Esta es la segunda parte de la historia de una relación tormentosa con una de las cadenas más inclasificables de la parrilla americana. Una vez dejados atrás los besos y las flores, y ya puestos los guantes de boxeo, vamos con los golpes…

lunes, 9 de mayo de 2011

Mi balanza amor-odio con Showtime. 1ª Parte: Amor.

Para quien no lo sepa, Showtime es un canal por cable americano de suscripción, que tiene como gran baza un buen número de series de creación propia de gran popularidad. Entre las más conocidas podemos encontrarnos con Dexter a la cabeza, Californication, Los Tudor, o la más reciente The Borgias entre otras muchas. Del resto de series destaca especialmente ese grupo de cuatro series protagonizadas por mujeres fuertes, sexys, maravillosas, y deleznables que forman Weeds (con Nancy Botwin y su familia de pirados), United States of Tara (con Tara Gregson y sus muchas personalidades), Nurse Jackie (Con la enfermera Jackie Peyton y sus mentiras), y The Big C (con Cathy Jamison y su silencio), cuarteto de cuyo estilo y personalidad ha salido uno de los sellos más característicos y reconocibles que tiene la cadena actualmente. En cuanto al denominador común de todas las series del canal suele ser el de tener siempre como personajes principales a protagonistas de dudosa moralidad, y fuerte carisma, y principalmente el de proponerse habitualmente no dejar indiferente a nadie bajo ningún concepto, ya sea por sus historias extrañas o rocambolescas, sus familias disfuncionales, o simplemente por sus múltiples tramas llenas de personajes secundarios proclives al exceso siempre bordeando lo inverosímil o lo artificial. Sea como sea Showtime es como es y ahí precisamente radica su grandeza. Que te gusten sus series más o menos eso ya depende de cada uno, y a mí personalmente me suelen traer de cabeza. Hoy veamos lo mejor…

martes, 3 de mayo de 2011

Los monstruos y los héroes caídos de Red Riding.

Red Riding es una miniserie británica de tres episodios que adapta las novelas de David Peace del mismo título. Su argumento gira en torno a la corrupción policial en la pequeña localidad de Yorkshire al norte de Inglaterra, a una serie de asesinatos acaecidos a lo largo de varias décadas (1974-1983), y especialmente se centra en las heridas que estos hechos provocan en cada uno de los tres protagonistas que, de una forma u otra, investigan el mismo caso a lo largo de los distintos años. El primer episodio lo protagoniza un joven periodista llamado Eddie Dunford (Andrew Garfield). El segundo un veterano agente de policía venido de Manchester, de nombre Peter Hunter (Paddy Considine). Y el tercero John Piggott (Mark Addy), abogado del principal sospechoso de los asesinatos de Yorkshire. Hasta aquí una breve descripción del argumento de la serie. Ahora veamos si merece la pena o no…